Caracas,11/08/2020.- Un grupo de mujeres venezolanas se adhirieron a una demanda colectiva en Francia contra los fabricantes de las prótesis mamarias PIP, por daños causados en sus cuerpos. Solicitan una indemnización provisional de 6 mil euros para cubrir los perjuicios morales y la ansiedad sufrida, explicó María Cecilia Barrientos, vocera del equipo de abogados venezolanos que trabajan con sus colegas franceses en la demanda. 

Se tiene previsto que el juicio comience en el mes de septiembre próximo ante el Tribunal de Comercio de Toulon, Francia. En total suman 20 mil víctimas demandantes a nivel mundial, de las cuales existe un número importante de venezolanas, informó Barrientos. «Unimos esfuerzos para proteger y reparar los daños a las víctimas que tengan o hayan tenido prótesis mamarias PIP; aún hay oportunidad de incorporar más personas; es increíble que a pesar de todo lo que ha sucedido con estas prótesis muchas afectadas desconocen el proceso que se maneja en Francia y por ende corren el riesgo de perder las indemnizaciones tanto provisional como definitiva», detalló la profesional del derecho.

Barrientos recordó que los mencionados implantes eran producidos por la sociedad francesa PolPoly Implant Prothèses (PIP). Pero se expandieron en el mercado sudamericano a partir de la certificación del organismo notificador alemán TÜV Rheinland, el cual autorizó el marcaje de calidad CE «Unión Europea», derribando de esa forma todas las barreras de control que impedían su importación.

La doctora Barrientos invita a las mujeres sumarse al reclamo «no solo por una justa indemnización,sino por preservación de la salud de cada una»

Para el año 2009, 300 mil mujeres en el mundo poseían en sus cuerpos los implantes mamarios PIP. Y justamente en ese año, un número significativo de esas mujeres comenzaron a sufrir la ruptura de sus prótesis y así lo constató la Agencia Francesa de Seguridad de Productos de la Salud, apuntó Barrientos. Al año siguiente la Policía Sanitaria Francesa retiró del mercado galo el mencionado producto.

Barrientos refirió que, a raíz de esa situación de salud, se abrieron tres procesos judiciales en tribunales franceses entre 2013 y 2018 los cuales establecieron varias responsabilidades, mediante un cúmulo de pruebas, entre ellas que las sociedades TUV Rheinlamd eran responsables por el daño causado a cientos de víctimas y distribuidores.  

«El año pasado se abrió el cuarto procedimiento en contra de la compañía TUV; por eso el juicio lleva la denominación TUV-4», explicó la abogada. «Los anteriores juicios se basaron, entre otros, en los estudios técnicos hechos a las prótesis los cuales arrojaron que éstos eran fabricados con un gel de silicona no homologado para uso médico», detalló Barrientos quien dijo que en Venezuela alrededor de 40 mil mujeres sufren los daños debido a la implantación de esas prótesis. «Invito a esas mujeres a revisar nuestra página www.soyportadorapip.com y nuestra cuenta en Instagram @soyportadora _pip para que asumamos su reclamo no solo por una justa indemnización sino por preservación de la salud de cada una», concluyó Barrientos.

Eligio Rojas/Últimas Noticias