El 12 de agosto fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Internacional de la Juventud, mediante Resolución N° 54/120 del año 1999, cumpliendo con la recomendación de la Conferencia Mundial de Ministros de Asuntos de la Juventud, realizada un año antes. Ya en 1995 la Organización de las Naciones Unidas había aprobado el PAMJ (Programa de Acción Mundial para los Jóvenes).

Cada día internacional de la juventud se reafirma los compromisos asumidos en ese programa. Las consignas siempre rondan en tratar de incrementar el conocimiento que se posee sobre la situación global de la juventud y la comprensión sobre sus necesidades y aspiraciones; promover políticas supranacionales y locales entre entes estatales y privados para salvaguardar el bien más preciado de una sociedad.

El desarrollo de las sociedades es el desarrollo de sus jóvenes; en esta inteligencia y entendiendo que son la mejor expresión de los objetivos propios de las Naciones Unidas, es que se estableció un día internacional de la juventud. El Programa genera información para ser entregada a las instituciones y comprometerlas en el cambio o en la continuación de las situaciones además de financiar a muchas de ellas en su tarea.

Actualmente, existe en el mundo 1800 millones de jóvenes entre los 10 y 24 años de edad. Es la población juvenil más grande de la historia, sin embargo, 1 de cada 10 vive en zonas de conflicto y 24 millones de ellos no asisten a la escuela. La inestabilidad política, los desafíos del mercado laboral y el limitado espacio para la participación política y cívica han llevado al aislamiento de los jóvenes de las sociedades.

La violencia, la delincuencia, la drogadicción, el abuso, son algunos de los fantasmas que, sumados a los señalados antes, asolan a los más vulnerables de una sociedad. El dieciocho por ciento de la población mundial de jóvenes vive con menos de un dólar diario y un treinta por ciento más lo hace con dos dólares (800 millones de jóvenes); ciento cincuenta millones de analfabetos y cien millones no concurren a la escuela. El día internacional de la juventud es el día de la lucha contra la desigualdad, la explotación, la inequidad en la distribución del ingreso, de la corrupción, culpables de la estadística nefasta que mostrábamos.

La solución parece simple; se debe fortalecer la inversión instituciones y programas que protegen a la niñez, se debe reforzar los sistemas de educación formal e informal, las instituciones privadas deben brindar capacitación y posibilidades concretas de inserción laboral a los más desposeídos, los gobiernos deben apoyar e incentivar, incluso con exenciones impositivas para las empresas, estas actitudes.

El día internacional de la juventud es la ocasión ideal para plantearse a nivel nacional qué tipo de país y de futuro se pretende; esto trae implícito un replanteo de la políticas laborales, medioambientales, sociales, económicas y educativas de una nación.

Prensa Digital MippCI