Cada 23 de septiembre se celebra el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños; esta fecha fue establecida en la Conferencia Mundial de la Coalición contra el Tráfico de Personas, el cual tuvo lugar en Dhaka, Bangladesh, en el año de 1999, en honor a la conocida “Ley Palacios”, primera norma legal en el mundo contra la prostitución infantil, en Argentina (1913).

La trata de personas se define como la captación, transporte, traslado, acogida o recepción de personas, recurriendo a la amenaza o el uso de la fuerza u otras formas de coacción al rapto, fraude, engaño, abuso de poder o una situación de vulnerabilidad.

Este delito reporta ganancias comparables con las obtenidas por el trafico de drogas y armas, y en la cual se reportan 1,8 millones de victimas a nivel mundial, conocida también como la esclavitud del Siglo XXI, siendo esta una realidad alarmante y de cuidado para las autoridades de todo el mundo.

Conmemorar este día tiene por objetivo hacer visible una realidad perceptible en la sociedad actual, y para la cual deben tomarse las medidas necesarias, a fin de impedir su crecimiento progresivo.

En la República Bolivariana de Venezuela, gracias al proceso revolucionario se cuenta con la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, instrumento que establece en el capítulo III, artículos 14 y 15, la definición y formas de violencia contra la mujer.

Para esta ley existen 21 formas de violencia contra la mujer, y en su artículo 15.18 define el tráfico de mujeres, niñas y adolescentes como una de ellas. El “reclutamiento o transporte dentro o entre fronteras, empleando engaños, o fuerza, con el propósito de obtener un beneficio de tipo financiero u otro de orden material de carácter ilícito” y quien cometa este delito, será sancionado o sancionada de 15 a 20 años de prisión, según su artículo 56.

Cortesía: MinMujer

Periodista / Dayana Heredia

Diseño / Jean Capote