(Prensa Banmujer, Caracas 21 de octubre de 2018).- Al cumplirse este 22 de octubre un año del feminicidio de Sheila Silva, quien en vida fuera una insigne luchadora social y activista política del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y funcionaria del Instituto Nacional de la Mujer, Inamujer, sus compañeros de batalla, familiares y amigos se reunieron en el Teatro Principal de Caracas, para rendirle un sentido homenaje y exigir justicia para su caso.

En la actividad, organizada por el Concejo Municipal Bolivariano Libertador de Caracas y la Unión Nacional de Mujeres (Unamujer), Nahúm Fernández, presidente del Concejo, destacó la necesidad de proteger a las mujeres de la Patria de la violencia y el maltrato. En ese sentido, planteó la conformación de comités o mesas de trabajo para el abordaje de casos de violencia de género que pudieran afectar a los cuadros políticos de la revolución; “debemos dar el ejemplo, dar una lucha clara y frontal a este problema”, afirmó.

Por su parte, María Rosa Jiménez, directora de la Movimiento Hogares de la Patria “Eulalia Buroz” e integrante del movimiento Somos Venezuela, lamentó que, a un año de este hecho, no ha habido justicia para Sheila Silva. Indicó que la lucha contra la violencia de género, y en concreto el femicidio, no atañe solo al movimiento de mujeres o al PSUV; sino que es una bandera que deben llevar todos los revolucionarios en cualquier ámbito, porque afecta a todos por igual.

“Podemos hacer más, podemos ejercer más presión”, dijo y señaló que en la actualidad los revolucionarios no cuentan con una sólida preparación cultural para afrontar estos casos, “por eso tenemos que abrazar con profundidad una cultura que nos aleje de la violencia y del maltrato”, expresó durante su intervención. Acotó que debe haber más fortaleza y unión para combatir estos delitos contra las damas y esa es una deuda que se tiene con Sheila Silva y con el propio líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, aseveró.

La lideresa Sheila Silva, caraqueña, natural de la parroquia Santa Teresa, fue una incansable mujer que trabajó duro por la consolidación de la Revolución Bolivariana desde el movimiento Hogares de la Patria y la Misión Cultura, entre otras tareas que desempeñó por años en su comunidad y todo el país, compartió los ideales del proceso socialista y humanista al lado de los campesinos, pescadores y mineros. Para el momento de su muerte ya se había consolidado como una dirigente de partido gracias al desempeño de sus labores.

Su vida fue apagada el 22 de octubre de 2017, por quién fuera su pareja. En ese momento ambos estaban trabajando en el Instituto Nacional de Mujeres, INAMUJER. Sheila fue víctima de la violencia de género y hoy es un símbolo de lucha para afrontar estos delitos contra las féminas.

Texto: Mirtha Evelyn Pirela

Fotos: Chanell Calderón).