La Delegación de Venezuela abogó por la defensa del papel de la mujer, en el mantenimiento y la consolidación de la paz mundial, este jueves, en un debate abierto del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

En este sentido, denunció que las mujeres siguen siendo excluidas de los sistemas para el mantenimiento de la paz, y señaló las violaciones al derecho internacional humanitario en los conflictos armados, que afectan principalmente a las mujeres y niñas, que son víctimas de explotación y abuso sexual, y una brutal violencia, por razones de género.

Rodríguez instó a la organización para que mejore la capacitación del personal y disponga una mayor presencia de expertos, incluidas mujeres, en los temas de género, así como de asesores sobre protección de la mujer en las operaciones de mantenimiento de la paz.

Paralelamente, la diplomática rechazó de manera contundente los delitos de explotación y abuso sexualcometidos por cualquier operación de mantenimiento de la paz, así como por el personal militar, policial o civil de los Estados adscritos a la ONU.

Asimismo, Venezuela reafirmó el papel protagónico de las mujeres en la lucha por la emancipación de los pueblos y reafirmó el compromiso de continuar trabajando y aportando en la construcción de un mundo paritario y justo, en la actividad “Promover la implementación de la Agenda de Mujer, Paz y Seguridad sostenible a través del empoderamiento político y económico de las mujeres”.

“Nuestro país está convencido de que la participación y aportes de las mujeres en todos los niveles, etapas y ámbitos, vinculados a la prevención y manejo de los conflictos, son imprescindibles para alcanzar una paz sostenida y duradera. No habrá paz y seguridad internacionales si no se incluye e integra efectivamente a las mujeres y niñas, quienes constituyen más de la mitad de la población, afectada por los conflictos armados”, explicó Daniela Rodríguez, diplomática de la Misión de Venezuela ante la ONU.

Paralelamente, Rodríguez sentenció que la aplicación de medidas coercitivas unilaterales por parte de algunos Estados y organismos, contra Estados soberanos, es ilegal y dificulta la erradicación de la exclusión social, asimismo, favorece la inequidad y la feminización de la pobreza.

Ante esta problemática, impulsada por el imperialismo, la diplomática precisó que es vital promover procesos estructurales de resiliencia, y potenciar la capacidad institucional en la atención a las mujeres, así como el acceso a beneficios esenciales.

“Condenamos una vez más estas medidas por ser ilegales y violatorias de las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas, por atentar contra la paz y la estabilidad, y por generar sufrimiento en más de un tercio de la humanidad, solo por responder a la agenda intervencionista y de guerra de sus promotores”, puntualizó.

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