(Caracas, 28/07/2019).- El 28 de julio se convirtió en una efemérides histórica para Venezuela ya que se celebra el natalicio de uno de los líderes más grande y único que ha parido la Patria o Matria venezolana, nacía en el año 1954,Hugo Rafael Chávez Frías.

Chávez, el Comandante Eterno, nació en Sabaneta de Barinas, población ubicada en el corazón de los llanos venezolanos.

Fue un niño curtido en los llanos del centro-occidente de la nación, y desde pequeño albergó, como Simón Bolívar, un espíritu de justicia, revolucionario y no conformista que años más tarde lo harían pasar a la historia como un héroe revolucionario y transformador no sólo de Venezuela, sino de toda Latinoamérica.

Incursionó en la vida militar para aprender a liderar, aunque su pasión no era política sino deportista, quería llegar a ser beisbolista de las Grandes Ligas de Estados Unidos, pero el llamado de la patria y la indignación por un mundo de desigualdades lo hicieron cambiar de rumbo. 

«Salí de subteniente con un fusil y el libro del Che Guevara debajo del brazo», le dijo al periodista Ignacio Ramonet, quien escribió la biografía Mi primera vida.

El 4 de febrero de 1992, comandó sin éxito una asonada golpista contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, pero aunque asumió el fracaso, sentó las bases para que años después, en 1999, obtuviera el mandato constitucional de dirigir los destinos de Venezuela y que a su vez inicio una revolución indetenible que ha trascendido las fronteras, proceso que comenzó con la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que cambió la Carta Magna venezolana.

En 14 años al frente del país impulsó cambios históricos tanto a lo interno de Venezuela como a lo externo. Centró su política internacional en la solidaridad, en la integración de los pueblos del Sur y en la unión suramericana. Orientó que los gruesos de los ingresos petroleros se dedicarán a la atención social del pueblo.

Chávez se le plantó a las grandes potencias y a los grandes capitales, y ese mismo carácter rebelde se lo insufló a su pueblo, esa misma masa de gente que en 2002, cuando lograron derrocarlo por menos de 48 horas, le puso el pecho a las balas y se jugó la vida saliendo a la calle a reclamar su regreso.

El gigante Hugo Chávez, trascendió al plano eterno el 5 de marzo de 2013, luego de batallar contra el cáncer, pero dejó un legado de empoderamiento del pueblo que despertó en revolución y ahora defiende su soberanía e independencia ante cualquier amenaza interna y externa.

Hoy sus restos reposan en el Cuartel de la Montaña 4F, en la parroquia 23 de enero, lugar desde donde comandó las acciones el 4 de febrero de 1992. Desde allí ilumina como un faro al pueblo que sigue soñando con una revolución irreversible y que, tal como él lo pidió, se siente encarnada en el Gigante.

(Prensa Inamujer/fotos Cortesía)