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En el mundo existen mujeres que de una u otra forma decidieron ser valientes, sobresalir en campos competitivos, vencer obstáculos, derribar mitos y paradigmas y sobre todo derrotar a la sociedad de su tiempo, sus costumbres y culturas dominadas por el machismo y una sociedad de hombres, donde las mujeres no tenían cabida salvo para roles viles.

Esas “Mujeres que inspiran” nos han dejado un legado digno de imitar hoy y en cualquier otra era de la historia, por eso las resaltaremos no sólo como un homenaje a sus aportes, sino para inspirar a que se sigan formando heroínas que no se conformen con un “status quo” y que más bien decidan empoderarse y ser distintas con sus valiosas contribuciones.  Iniciamos con María Curie.

María Salomea Sklodowska-Curie, mejor conocida como Marie Curie, es considerada la madre de la física moderna y la mujer que abrió el camino a los tratamientos del cáncer, primera profesora mujer en la universidad de Paris, pionera en el campo de la radioactividad, y quien acuño el término.

Nació en Varsovia, el 07 de noviembre de 1867, cuando Polonia era territorio del imperio ruso, sin embargo, fue nacionalizada francesa.

Curie, inició sus estudios en ciencia clandestinamente a sus 24 años y siguió a su hermana a Francia, gracias al pacto de hermanas que habían contraído, en el cual ambas habían prometido costearse mutuamente sus estudios, obteniendo en la universidad su licenciatura en física en el año 1893 y en 1894 en matemáticas con la ayuda de una beca.

En Francia conoció a quien sería su esposo y colaborador, Pierre Curie, pareja unida por la ciencia con quién descubriría tiempo después los elementos: Radio y Polonio.

Marie y Pierre tuvieron dos hijas y se mantuvieron juntos hasta el fallecimiento de Pierre en 1906, producto de un accidente en carruaje. Curie, también fue la primera persona y mujer en la historia que recibió dos premios Nobel en distintas especialidades; uno en Física en el año 1903 junto con su esposo Pierre Curie y otro en Química en solitario en el año 1911.

Entre sus grandes aportes a la sociedad, tras el fallecimiento de su esposo, Marie Curie recolectó una pequeña fortuna en diferentes países, con la finalidad de continuar investigaciones de tratamientos contra el cáncer y fundar laboratorios para su estudio. 

Curie a pesar de sus aportes al campo de la ciencia y la medicina fue una mujer discriminada por su condición de ser mujer, ya que en su tiempo la sociedad era completamente dominada por el pensamiento machista.

Curie, contrajo una anemia aplásica, la cual, se generó a partir de la manipulación de los materiales reactivos y radiactivos que estudiaba, ya que muchas veces guardaba los tubos de ensayo con restos de esos materiales en sus bolsillos; también manipulaba sin protección los incipientes equipos de rayos X durante la Primera Guerra Mundial.

La exposición a los peligrosos Rayos X y elementos radioactivos trajo como consecuencia falleciera en Passy – comuna francesa- a los 66 años de edad, el 04 de Julio de 1934.

En julio del mismo año, 1934, la revista Crónica despidió a Marie Curie, en una época en la que los medios de comunicación y la sociedad en general pensaban que el lugar de la mujer era el hogar, con las siguientes palabras: «La insigne mujer que, al conquistar para la ciencia un mundo, aportó un nuevo y maravilloso remedio contra el dolor».

A su vez, un año después de la desaparición física de Marie Curie, Irene Joliot Curie, hija mayor del matrimonio, fue galardonada con el premio Nobel de Química de 1935.

Desde joven Irene Curie también mostro interés por la ciencia y trabajó durante un tiempo con su madre.  Y Eve la hija menor de los Curie, llego a ser considerada una de las mujeres más bellas de París en los años 20 y 30, siendo una aclamada escritora y activista por los derechos humanos.

En 1995 fueron exhumados los restos mortales de Marie Curie y luego sepultados con honores en el Panteón Nacional de París.

Prensa Inamujer /Fotos Cortesía de internet